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CRÓNICA PERIODÍSTICA

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Hola a todos estoy dejando documentos que le pueden ayudar en la elaboración de la crónica

Suerte!

CRÓNICA

La crónica es una información interpretada sobre hechos actuales donde se narra un suceso pasado que se relaciona con uno actual; en otras palabras, maneja y juega con el tiempo.

Su estilo está determinado por quien la escribe, razón por la cual, en ella, se permiten los juicios de éste, así como un manejo libre del lenguaje, puesto que una crónica puede ser narrativa, descriptiva o literaria; además, el sujeto que narra la historia puede bien estar implícito o explícito. Su extensión puede variar, ya que depende del enfoque que le dé el escritor y de la cantidad de hechos a los que recurra para poder llevarla a feliz término. Sus fuentes, por lo general, son directas; es decir, recurre a las personas o entidades que presenciaron los hechos, pero, y por encima de todo, a sus protagonistas.

De lo anterior se puede colegir que, en la crónica, una cuestión primordial en su elaboración es la etapa de investigación previa a su escritura, etapa que, generalmente, es exhaustiva y minuciosa, lo que hace que este género logre ser, en la mayoría de los casos, profundo y analítico.

La crónica periodística tiene casi las mismas características que el reportaje, su diferencia con éste radica en que, en el caso de la crónica, el periodista o el autor hace un énfasis especial en su versión particular y subjetiva de los hechos que narra, y es por ello que la crónica está muy ligada con la literatura, no sólo por su extensión sino por la manera como está escrita. Grandes escritores colombianos como Gabriel García Márquez y Germán Castro Caycedo empezaron su carrera siendo periodistas y utilizando este género como su principal forma de expresión (tal es el caso de |Crónica de una muerte anunciada, de Gabriel García Márquez).

Para obtener más información sobre este tema puede consultar las páginas |Columna , |Editorial , |Reportaje , | Entrevista , | Noticia , | Perfil   y |Periodismo electrónico .

En la Biblioteca virtual puede obtener más información sobre el tema en:

Un camino equivocado Crónica de Héctor Abad Faciolince sobre sus experiencias en Turín.

En el techo del mundo Crónica de Germán Castro Caycedo, que tiene lugar en Siberia.

Los peces caen del cielo Crónica de Germán Castro Caycedo que se desarrolla en los Llanos orientales.

Nada es mentira. Crónicas y otros textos Edición electrónica de este libro escrito por Heriberto Fiorillo.

El perro lobo criminal Crónica policíaca de Felipe González Toledo.

Barragán, enemigo público Crónica policíaca de Felipe González Toledo.

Cartas del más allá Crónica policíaca de Felipe González Toledo.

Coronel, a prisión perpetua Crónica policíaca de Felipe González Toledo.

Cómo nos llegó la marihuana Crónica policíaca de Felipe González Toledo.

Cuando la crónica roja tenía que ser inventada Crónica de Felipe González Toledo. Fue publicada, originalmente, sin la firma del autor ?quien era director del semanario Sucesos? el 24 de mayo de 1956.

Cuerpo de mujer por libras Crónica policíaca de Felipe González Toledo.

El "Doctor Mata", criminal único Crónica policíaca de Felipe González Toledo.

El cadáver viajero Crónica policíaca de Felipe González Toledo.

El caso de la peluca Crónica policíaca de Felipe González Toledo.

El crimen del prebendado Crónica policíaca de Felipe González Toledo.

Felipe González Toledo. Biografía Biografía de este periodista bogotano.

Huesos ante el jurado Crónica policíaca de Felipe González Toledo.

Jirones de un famoso proceso Crónica policíaca de Felipe González Toledo.

La fritanguera y el retratista Crónica policíaca de Felipe González Toledo.

La muerte de Uriel Zapata Crónica policíaca de Felipe González Toledo.

La muerte llamó tres veces Crónica policíaca de Felipe González Toledo.

La vida y la suerte de don Manuel Crónica policíaca de Felipe González Toledo.

Los misterios gozosos y dolorosos del 301 Crónica policíaca de Felipe González Toledo.

Acabamiento y muerte de Jayme Abozaglo Crónica de José Joaquín Jiménez, publicada originalmente en El Tiempo, febrero 16 de 1943.

Barrancaberrneja, ciudad burguesa Crónica de José Joaquín Jiménez, publicada originalmente en El Tiempo, octubre 9 de 1941.

Biografía y crónicas de José Joaquín Jiménez Texto que incluye su biografía y las crónicas: Relato de un juicio público en Bogotá, La flauta y la envidia, Diccionario de sábado y Cuento de espías, recopiladas en el libro virtual de Maryluz Vallejo Mejía.

Bogotá vive del café Crónica urbana de José Joaquín Jiménez, publicada originalmente en El Tiempo, febrero 25 de 1941.

Chivas Crónica urbana de José Joaquín Jiménez, publicada originalmente en Stampa, núm. 15, marzo 4 de 1939.

Crónicas de un reportero travieso Reseña de Helmut Spreitzer sobre el libro Las famosas crónicas de Ximénez, de José Joaquín Jiménez.

Edilberto Ávila, una víctima del pronombre "nos" Crónica urbana de José Joaquín Jiménez.

El capitán, el río y el "muerto" Crónica de José Joaquín Jiménez, publicada originalmente en El Tiempo, octubre 7 de 1941.

El maestro Hipólito Zambrano, albañil Crónica urbana de José Joaquín Jiménez, publicada originalmente en El Tiempo, enero 12 de 1940.

El Magdalena: río providente Crónica de José Joaquín Jiménez, publicada originalmente en El Tiempo, septiembre 2 de 1941.

El patio de las brujas Crónica urbana de José Joaquín Jiménez, publicada originalmente en El Tiempo, enero 4 de 1941.

Ernesto Ríos, "El palillo", se casará en la Cárcel Modelo Crónica urbana de José Joaquín Jiménez, publicada originalmente en El Tiempo, noviembre 27 de 1939.

Francisco Duarte: vida de marinero Crónica de José Joaquín Jiménez, publicada originalmente en El Tiempo, febrero 6 de 1944.

Historia del limpiabotas Crónica urbana de José Joaquín Jiménez, publicada originalmente en El Tiempo, agosto 23 de 1935.

José Joaquín Jiménez, biografía Biografía de este cronista bogotano.

Juan Arana Torrol, enviado celestial Crónica de José Joaquín Jiménez, publicada originalmente en El Tiempo, abril 27 de 1935.

La calle de "las esmeraldas" Crónica de José Joaquín Jiménez.

La calle del pecado mortal Crónica de José Joaquín Jiménez, publicada originalmente en El Tiempo, julio 4 de 1942.

La calle doce Crónica de José Joaquín Jiménez.

La calle yerma Crónica de José Joaquín Jiménez, publicada originalmente en El Tiempo, mayo 30 de 1940.

La letra con sangre... Crónica de José Navia, aparecida en el libro El lado oscuro de las ciudades, en la que describe cuáles son los métodos educativos en algunas escuelas de las grandes ciudades.

Las balas rezadas no fallan Crónica de José Navia, aparecida en el libro El lado oscuro de las ciudades, en la que relata la aventura de una pareja de esposos en la ciudad donde se encontraban.

Medellín. Un entierro entre ángeles Crónica de José Navia, aparecida en el libro El lado oscuro de las ciudades, en la que describe la vida en los suburbios de esta ciudad colombiana.

Música de meros machos Crónica de José Navia, aparecida en el libro El lado oscuro de las ciudades, en la que describe cómo era la música de un hombre que, en bus, recorría de norte a sur la ciudad de Bogotá.

Una noche en la Jiménez con décima Crónica de José Navia, aparecida en el libro El lado oscuro de las ciudades, en la que relata sus impresiones sobre esta calle bogotana.

Viaje fugaz al mundo carcelario Crónica de José Navia, aparecida en el libro El lado oscuro de las ciudades, en la que narra sus impresiones sobre una ciudad.

Rodríguez Freyle, Juan. Biografía Biografía de este cronista de la época colonial.

Tejada Luis Vida y obra de este cronista, periodista y político antioqueño.

Crónica periodística Artículo que estudia, estructuralmente, el género periodístico de la crónica.

Crónica periodística Breve y sencilla explicación sobre los géneros periodísticos: noticia, reportaje y crónica.

La crónica en Colombia. Medio siglo de oro Publicación virtual de Maryluz Vallejo Mejía, n la cual se recopilan las crónicas más importantes en la historia del periodismo colombiano.

Crónica Periodística

Categoria:
Medios de Información

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Propiedad de esta edición digital: Canal Social. Montané Comunicación S.L.
Prohibida su copia y reproducción total o parcial por cualquier medio (electrónico, informático, mecánico, fotocopia, etc.)

    Concepto. La propia etimología de la palabra nos da su posible significado y alcance. Derivada de la voz griega, tronos, tiempo, la crónica, hoy género periodístico por excelencia, fue ya, siglos antes de la existencia del periodismo como medio de comunicación social, un género literario en virtud del cual el cronista relata hechos históricos, según un orden temporal. En este sentido, pueden considerarse como c. la Guerra de las Galias de julio César; más modernamente, Cuadros de viaje (Reisebilder) del poeta alemán Enrique Heine; o, ya en nuestros días, las dos obras de José María Gironella Personas, ideas, mares y El Japón y su duende.
      Periodísticamente, la c. conserva este entronque con lo temporal. El diccionario francés Petit Larousse la define como «artículo de periódico en el que se informa de los hechos o las noticias del día». La definición es, a nuestro juicio, incompleta, ya que si la c. es, en verdad, un género periodístico informativo, su alcance llega más allá de la pura información, del simple reportaje. En este sentido, se ha dicho que el término c. tiene una significación«tan vaga y genérica que no es posible fijar sus límites». En efecto, los periódicos, e incluso algunos autores como Fraser Bond (o. c. en bibl. 167 ss.), suelen llamar c. a lo que, en realidad, la mayoría de las veces no es más que una escueta información. En algunos diarios es frecuente leer: «crónica de nuestro corresponsal», llamando así a un trabajo puramente informativo. «Lo que distingue la verdadera crónica de la información, ha escrito Graña, es precisamente el elemento personal que se advierte, ya porque va firmada generalmente, ya porque el escritor comenta, amplía y ordena los hechos a su manera; ya porque, aunque la crónica sea informativa, suele poner en ella un lirismo sutil, una dialéctica y un tono característico que vienen a ser el estilo de su esencia misma». Según Mainar (o. c. en bibl. 187 ss.), «la crónica es comentario y es información; ... es la referencia de un hecho en relación con muchas ideas; es la información comentada y es el comento como información; es la historia psicológica o la psicología de la historia».
      Podríamos, pues, resumir el concepto diciendo que la c. p. es, en esencia, una información interpretativa y valorativa de hechos actuales o actualizados. En ella se narra y, al propio tiempo, se juzga lo narrado. No es reportaje puro, porque en éste, en principio y salvo casos excepcionales, no se admite el comentario, sino que impera el relato escueto de los hechos. No es tampoco artículo literario porque, a diferencia del articulista, el cronista tiene una ineludible obligación de informar, de narrar, de contar algo que ha sucedido. El articulista elabora una idea en torno a un hecho. Lo que vale fundamentalmente en el artículo es el juicio del autor, su pensamiento. La c., género ambivalente, vale en tanto que es relato de hechos noticiosos y como juicio del cronista. El reportaje y el artículo, aun siendo informativos, pueden no ser noticiosos.
      Unos ejemplos aclararán lo que estamos diciendo. El cronista, español o iberoamericano, destacado como tal en París, Londres, Moscú o Nueva York, está allí para informar a los lectores de su periódico de lo que suceda en aquellas ciudades y que sea digno de ser conocido, pero también para emitir un juicio valorativo de los hechos que narra. Puede tratarse de una sesión de la Asamblea de las Naciones Unidas o de la Asamblea francesa o del Politburó moscovita. Puede ser también un incendio en unos grandes almacenes; o la política exterior del país respectivo con respecto a España; o la aparición de una nueva estrella en el mundillo teatral o cinematográfico; o, simplemente, la vida corriente y diaria del parisiense o del neoyorquino. El cronista ha de contar los hechos que considere noticia, ha de resaltar lo que estime novedad digna de ser conocida por el público lector, aportando, según hemos dicho, una impresión personal interpretativa de lo narrado. El reportero (v.), en cambio, debe limitarse a contar lo que sepa, por visión directa o conocimiento indirecto, sin opinión alguna por su parte, sin editorializar. El articulista, finalmente, aprovecha estos hechos o un aspecto de los mismos, para expresar una idea, para desarrollar una tesis personalísima sobre el problema en cuestión.
      El reportero, p. ej., escribiría: «La Asamblea de la ONU, reunida esta mañana en sesión de urgencia, ha rechazado por mayoría de votos la moción presentada por el representante de... sobre la incorporación definitiva a este país del territorio conquistado a... en el último conflicto bélico entre ambos países». El articulista podría escribir: «Sobre el tapete histórico de la actualidad mundial, se debate, en realidad, no un problema bélico o posbélico, sino político y, si se nos apura, filosófico: ¿Vale o no vale el voto de unos hombres reunidos en Asamblea supranacional para decidir el destino de un pueblo? ¿Está el hombre políticamente preparado para ser regido por un Estado mundial? ...» Y el cronista diría: «Malos vientos corren en la ONU para la causa de... Cuando esta mañana el representante, señor..., visiblemente nervioso, tomaba la palabra para defender un statu quo ganado por las armas, se presentía ya, en el ambiente de la Asamblea, cuál iba a ser el resultado del debate. No hay que olvidar que, en estos momentos, en la ONU, pesan mucho los países del bloque afroasiático...»Se pueden escribir (de hecho se escriben) variadísimos reportajes sobre el teatro: cómo viven tales o cuales actores, cuáles son los principales autores del momento, etc. Se puede escribir un artículo literario en torno al teatro como valor cultural. No se concibe, en cambio, una auténtica crónica teatral, si no es como información y comentario de un estreno. Y lo mismo podríamos decir de los problemas municipales, de la actualidad política nacional o del deporte.
      Análisis diferencial de la crónica. Expuestos ya los rasgos que definen o delimitan a la c. p., veamos ahora con más detalle lo que pudiéramos llamar disección del género o análisis diferencial del mismo, según los diversos aspectos que a continuación se estudian.
      El estilo de la c. es libre. Quiere decirse que el cronista de reconocida firma no tiene por qué someterse a esquemas o normas prefijadas de redacción, como sucede en el reportaje informativo. Pero esta libertad del cronista tiene un límite: el hecho noticioso en torno al cual se escribe. La c. está sometida al mandato de la noticia y en ella se complementan y cofunden lo objetivo y lo subjetivo, los hechos y el enfoque o apreciación personal del cronista. Si admitimos el discutido concepto de la forma, diríamos que en la crónica impera lo informativonarrativo. Según hemos dicho, no es preciso someterse al imperativo formal de la pirámide invertida, ni es indispensable el orden descendente, propios en la redacción de la noticia (v.), aunque, a veces, sea recomendable proceder así. De hecho, todo buen cronista empieza siempre por lo más importante, según su leal saber y entender.
      En cuanto al sentido y significación, al cronista se le exige una visión clara de los hechos. De otro modo, sería imposible la interpretación o juicio valorativo de los mismos. Es inadmisible, p. ej., que un cronista deportivo no sepa valorar el estilo de un nadador, o que un escritor destacado en Moscú o Pekín ignore los elementos históricos, sociales y políticos del comunismo. La c., por su enfoque, puede ser impresionista o expresionista. Quiere decirse que el cronista puede contentarse con una impresión fotográfica de lo que cuenta (impresión, naturalmente, personal, pues sin tal personalidad su trabajo sería un reportaje), o también puede darnos una versión mentalmente reelaborada de los hechos. En realidad, la verdadera c. es, a la par, impresionista y expresionista, puesto que la mente humana es, casi por definición, un cristal conformador y deformador de impresiones, de vivencias.
      Protagonistas de la c. p. son: los hechos noticiosos y el cronista como intérprete de los mismos. . El buen cronista (tal, p. ej., Julio Camba) sobrevuela los acontecimientos para darnos su esencia axiológica. Hechos y autor, pues, conviven en la c. en expresiva simbiosis. Queremos decir que interesa tanto el qué como el porqué y el cómo de las cosas que se cuentan; lo que sucede y cómo lo ve el cronista. La firma acreditada es siempre garantía de este género periodístico. De todo lo dicho sededuce que el tema de la c. es la noticia, pero exprimida y, si es posible, quintaesenciada hasta verle el envés, es decir, lo que no suele ver el reportero. Interesa, pues, la radiografía de los hechos: lo externo matizado por la. mente que capta el suceso. El buen cronista va más allá del puro y simple acontecer. Su mirada, por así decirlo, atraviesa el mundo en torno y convierte lo opaco en translúcido y transparente. Finalmente, diremos que el propósito de la c. se centra en informar y orientar. El buen cronista nos asoma al mundo externo, dándonos los hechos como asimilados y digeridos.
      Técnica. Hablar de técnica de la c. resulta casi improcedente, ya que el buen cronista impone su propia técnica, su modo personalísimo de hacer. En todo caso, cabría recomendar un estilo claro, denso y transparente; frases cortas y párrafos no demasiado extensos, de tal manera que la c., ya impresa, no resulte una masa de plomo ininterrumpida. Párrafos con un máximo de 70 a 80 palabras facilitan la lectura y hacen más grata la presentación del trabajo. Al respecto, dice Graña (o. c. en bibl. 210) que «hay grupos naturales en nuestras ideas que representan párrafos al expresarlos por escrito». Muy importante, desde el punto de vista técnico, es el principio de toda c. Si bien aquí no impera el ordenancismo de la pirámide invertida, no obstante, el primer párrafo, como sucede en todo trabajo o escrito periodístico, tiene decisiva importancia. Hay que captar la atención del lector desde la primera línea. Y ello se consigue con una apelación noticiosa, con una anécdota curiosa o llamativa o con un juicio acertado y convincente sobre el hecho que motiva la c.
      Hemos dicho al principio que la c. informa y comenta. Ahora bien, tal comentario ha de entenderse aquí de modo diferente al del artículo. El cronista comentarista... sin comentar. Queremos decir sin que se note el prurito comentarista o editorialista. Una frase suelta, a veces un simple adjetivo, son suficiente comentario. Téngase en cuenta que también se comenta sin necesidad de recurrir a la dialéctica, según el enfoque o modo de presentar los hechos. Decir «llueve» es informar; escribir «en este país las gentes viven de y con la lluvia», es hacer crónica humana de un fenómeno meteorológico. Por ello la c. consiente un vocabulario rico, trabajado, íntimo y personal. En el reportaje se nombran las cosas; en la c. se las designa y matiza. De ahí que el cronista pueda utilizar sin miedo el lenguaje metafórico: la ironía, la hipérbole y la paradoja.
      Clases de crónicas, Grosso modo, podría decirse que hay tantas clases de c. como cronistas son y han sido en el mundo. Graña distingue (o. c. 204) entre c. informativa y literaria, distinción un tanto artificiosa, ya que todo buen cronista informa literariamente. El mismo autor distingue las siguientes subespecies: doctrinal, artística, literaria (propiamente dicha), biográfica, descriptiva, utilitaria, amena, etc. Por su parte, Gil Tovar (o. c. en bibl. 69) dice que, actualmente, las c. que atienden los grandes diarios (impresos, radiados o televisados) son la deportiva, la parlamentaria, la local (que glosa la vida cotidiana de la ciudad), la de sucesos sangrientos, la de espectáculos, con sus ramas para el cine, la televisión, el teatro, los toros, etc.; la de arte, la de literatura... «Cada una de ellas, dice el autor citado, supone una especialización».
      Una subespecie de c. que puede abarcar, y de hecho abarca, todos los temas posibles es la columna. El columnista es un cronista habitual que dispone en el periódico de un espacio fijo (columna) en el que comenta o interpreta los más diversos hechos noticiosos. Los tipos más corrientes de columna son: la política (nacional o internacional), y la de tema local o municipal (también de marcado cariz político). Podrían citarse muchos nombres de columnistas famosos; baste recordar los de Walter Lippmann y Raymond Cartier, entre los extranjeros. En España, podríamos citar a José María Pemán y a Pedro Laín Entralgo (columnistas habituales de «Gaceta Ilustrada»), más los columnistas de periódicos diarios, entre los cuales podría recordarse a Nicolás González Ruiz (columnista de humor en Ya), Alfonso Paso (en Madrid), «Cándido» (en ABC), Antonio Izquierdo (cronista municipal de Arriba) y Lucio del Álamo en Hoja del Lunes de Madrid.
      Columnista y cronista es también el crítico habitual de un periódico. Aunque, en verdad, la crítica es un trabajo de especialización. «El cronista, dice Gil Tovar, debe escribir más para un público general y evitar la terminología técnica... El crítico es ya francamente un especialista autorizado en su materia, más que un periodista».
      La crónica y la opinión. De lo dicho hasta aquí puede colegirse la trascendencia de la c. p., sobre todo si se tiene en cuenta su indudable influencia en la opinión pública.
      El lector habitual de un periódico (y lo mismo podría decirse del radioescucha o del telespectador) suele formar su propia opinión de las cosas o hechos cuando lee noticias y reportajes. Los hechos escuetos que reflejan el acontecer universal despiertan su propio juicio, su facultad crítica. Pero no todo el mundo está especialmente capacitado para enjuiciar los mil y un aspectos diversos de las variadísimas noticias que sin cesar se producen en el vario mundo. De ahí la trascendencia de la buena c. (de la c. magistral) por lo que tiene de guía orientadora. El lector habitual del periódico, sin apenas advertirlo, se deja llevar por el cronista (por su cronista) y, día tras día, la opinión de éste (la Weltanschaung o concepción del mundo del periodista) va conformando la opinión del lector. Como dice René Fell (o. c. en bibl. 9) «...el lector se tropieza a diario con un concepto de la vida, con una filosofía a la que se ha habituado, como se habitúa uno a su café o a una marca de cigarrillos». O, como dice Hohenberg refiriéndose a los columnistas: «...iluminan las noticias y a veces coadyuvan a aclarar la comprensión pública de los asuntos nacionales e internacionales».
      Por todo ello puede concluirse que un buen periódico debe contar con un equipo de cronistas de reconocido valor; han de ser hombres de gran cultura, de juicio claro y sereno, con una visión diáfana de la problemática del mundo y, obvio es decirlo, con un gran sentido común. Sin olvidar, claro está, la probidad mental del cronista, su honradez intelectual, su eticidad. Hoy precisamente, cuando el reportaje y la noticia no son ya exclusivos del periodismo impreso, sino que están, vivos y actuantes, en el periodismo radiado y televisado, la c., por su valor interpretativo de la noticia, puede ser (es) el género periodístico por excelencia, el que devuelve a la letra impresa su razón de ser como medio de comunicación y de formación social. Podría incluso afirmarse que un buen equipo de cronistas equivale a una buena plantilla de maestros que, a diario, explican una lección de actualidad en esa aula inmensa a la que asisten, por millares, los lectores de prensa.
     
     

G. MARTÍN VIVALDI.

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Comentarios CRÓNICA PERIODÍSTICA

rafa lo de las cronicas policiales no abren y esas son las ke sirven para lo del libro ...

Anónimo 25/05/2008 a las 18:13

no rafa no solo no abren las cronicas policiales sino que tampoco abre ninguna otra...
ke pasó hay?

Anónimo 25/05/2008 a las 18:15

Rafa, ya es tarde para quejarme pero de todos modos arregle los links de las paginas, ninguna sirve jajaja...... Por lo menos pa' la proxima.


Saludos

Sebastian Oviedo 29/05/2008 a las 02:04

Hola rafita, lo que pasa es que tu a los del A no nos diste el titulo ni el tipo de letra ni nada de eso para hacer la crónica.... y creo que a los del B si.

Mapis Chaves 30/05/2008 a las 00:57

que tal profe pues vera estaba buscando los ejemplos de las cronicas pero... da la casualidad de que los links no funcionan

porqueria

anonimo 03/09/2008 a las 02:07

que pena estaba en busca de las cronicas para un trabajo de la u, pero como todos los demas los links no funcionan y laverdad estaba muy ilusionanda en leerlas :'-(

Rous Medrano 20/11/2008 a las 20:42

ya muerete rafa eres un puto :-S :-o :-) ;-)

lordemon lordemon 03/12/2008 a las 00:56

no sirven pra nadaa no viene lo queee yo buscooo :-S

anonimo anonimo 08/12/2008 a las 01:43

nocirven

nocirven no se abren las pestañas y las oc upo no cirven guey men las ocupo chales mano  pudrete idiota paque las ponen si no sirven

TODO ES  MUY ABURRIDO. WACALA

Anónimo 13/01/2009 a las 19:07

yo que tu no pondria nada

Anónimo 13/01/2009 a las 19:10

estaba en mi tarea y ¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡que encontre !!!!!!!!!!!!!!!!!!!!
pura basura, la verdad

Anónimo 13/01/2009 a las 19:14

:-S  que asco

Anónimo 13/01/2009 a las 19:17
todo lo que dicen es mentira
Anónimo 15/01/2009 a las 03:05
hay buena informacion
groceros

inutiles inservibles
Anónimo 15/01/2009 a las 03:06

todos son estupidos porque esta pagina tiene mas informacion que su cerebro
y ustedes son hijos de mami porque se cagan en los calsones y se chupan el dedo y yo me llamo jorge y ustedes mamilas viejas hijas de mami todos
y yo le voyt a esta pagina y admiro al autor o jefe y ojala que les quede claro que no deben decir eso porque ustedes no lo inventaron y saben porque groceros porque no tienen la cabeza ni para prender la tele cerdos

Anónimo 15/01/2009 a las 03:16

es una poooooooooorqueria estupidosssssssssssssssssssssssssssssssssss

anonimo 23/01/2009 a las 23:03

rafa ya muerete putos

Anónimo 23/01/2009 a las 23:05

PSSS siii siirvii de aLgoo es muy uTiiL gRaciiasss AL qe Lo escribio

no ma no encontre lo q busacava sorry  es una vddera  shet

pito pito 05/02/2009 a las 05:17

pzz a mi no me sirvió para nada en mi tarea, pero eso no quiere decir que toda está información sea inútil, les hace falta materia gris que es otra cosa, ojalá que ustedes no vayan a ser periodistas, porque por imbésiles groseros como algunos de los que escribieron aqui, perdemos todos y no es justo!

nicole nicole 19/02/2009 a las 04:16

:-S la verdad es un asco¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡

shalala shalala 03/03/2009 a las 01:17

u6879998i6ui8oyjrdghyytodytrkoyugfi++++++++++++``´´`´`´_¨´*

Anónimo Anónimo 03/03/2009 a las 01:18

hola rafita, locas de tu

locas

vergilla vergilla 24/03/2009 a las 22:53

vivaldi???? xo este no está muerto ya???? yo juraria k tocaba el violin de puta madre xo esto de escribir no se yo...

Anónimo Anónimo 14/04/2009 a las 17:10

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